Norte y Sur: un mismo latido en la mesa
Esta semana celebramos el Día de Andalucía. Y desde nuestra casa gallega, queremos hacerlo como mejor sabemos: hablando de gastronomía.
Porque si algo define a España es su diversidad. Y si algo la une, es la excelencia de su producto. Norte y Sur no compiten: dialogan. Se complementan. Se enriquecen. Y juntos construyen esa identidad gastronómica que nos hace sentir profundamente orgullosos de lo que somos.
Galicia: el Atlántico en el plato
En Galicia, la cocina nace del mar y de la tierra húmeda, fértil y paciente.
Platos como el Pulpo a la gallega, la Empanada gallega o el Lacón con grelos no necesitan artificio. Son verdad. Son tradición transmitida de generación en generación.
El marisco gallego —percebes, centollas, navajas, mejillones— es pura expresión de territorio. Producto tratado con respeto, cocinado con precisión y servido sin disfraz. Porque cuando la materia prima es extraordinaria, el protagonismo es suyo.
Andalucía: luz, huerta y aceite
En el sur, la cocina se llena de luz. La huerta andaluza aporta color, frescura y carácter. El Salmorejo, el Gazpacho o el Pescaíto frito son ejemplo de una gastronomía que sabe convertir lo sencillo en excepcional.
Y hay un hilo conductor imprescindible: el aceite de oliva virgen extra. Andalucía concentra la mayor producción mundial de este oro líquido, pilar fundamental de la dieta mediterránea y elemento clave en la cocina española. Es salud, es sabor y es cultura.
Una misma filosofía: respeto al producto
Galicia aporta el Atlántico. Andalucía aporta el sol.
Pero ambas comparten algo esencial: el respeto por el origen.
En el norte se cuece sin prisa. En el sur se aliña con maestría.
En Galicia el mar marca el ritmo. En Andalucía lo hace el olivar.
Dos paisajes distintos, una misma forma de entender la cocina: honestidad, calidad y tradición.
Orgullosamente Marca España
Nuestra gastronomía es reconocida en el mundo entero no por ser uniforme, sino por ser diversa y coherente a la vez. Porque podemos pasar del marisco gallego al atún rojo de almadraba, de un caldo gallego a unas verduras aliñadas con aceite andaluz, y seguir sintiendo que todo forma parte de una misma identidad.
Somos herederos de la dieta mediterránea, declarada Patrimonio Cultural Inmaterial, donde el aceite de oliva, el pescado, las verduras y los productos frescos son protagonistas. Somos un país donde el producto manda, donde la mesa es encuentro y donde la tradición convive con la innovación.
En O’Grelo celebramos Andalucía desde Galicia. Celebramos el Norte y el Sur. Celebramos que nuestras diferencias suman.
Porque cuando la materia prima es extraordinaria y el respeto es el mismo, el resultado solo puede ser uno: excelencia.
Y eso, sencillamente, nos hace sentir orgullosos de ser lo que somos.
Orgullosamente gastronomía española.